martes, 11 de febrero de 2014

La semFYC propone regular los cigarrillos electrónicos igual que el tabaco

Tras el anuncio del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad de prohibir los cigarrillos electrónicos en centros educativos y sanitarios, en el trasporte público y en las dependencias de las administraciones, la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), a través de su Grupo de Trabajo de Abordaje al Tabaquismo (GAT), ha elaborado un documento de posicionamiento en el que propone su regulación como un producto de tabaco más. Se cree que el Ministerio debería ampliar lo antes posible su prohibición a todos los lugares públicos cerrados, ya que representan un riesgo para la salud pública y pueden ser una puerta de entrada al consumo entre los más jóvenes.

En el último informe realizado el pasado mes de julio por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se indica que no hay evidencia científica consistente para apoyar su uso terapéutico. Por otra parte, la OMS ha prohibido expresamente a los fabricantes que anuncien este producto como una forma de tratamiento del tabaquismo. La Food and Drug Administration (FDA) no considera estos dispositivos como válidos para ayudar a dejar de fumar. Un estudio reciente de la agencia americana manifiesta algunas preocupaciones por presencia de toxinas, emitidas en concentraciones bajas, durante el proceso de vaporización de ciertos cartuchos.

Los cigarrillos electrónicos no son seguros
Hasta la fecha, la mayoría de los estudios realizados sobre estos productos tiene escasa calidad científica, llevándose a cabo con poco rigor y con un número pequeño de muestras. Sin embargo, se pueden extraer algunas conclusiones:
No se sabe si los cigarrillos electrónicos son más seguros que los clásicos, por lo que actualmente no se puede incentivar su utilización.
Se deben evaluar los efectos de las diferentes sustancias que llevan, y la inhalación de éstas varias veces al día durante meses o años. A corto plazo hay un estudio que ha mostrado efectos fisiológicos adversos sobre la función pulmonar en voluntarios sanos, sin que sea posible establecer claramente su relevancia clínica, y sin valorar los efectos a largo plazo de la exposición continuada.
Los riesgos para la salud del vapor emitido se desconocen, aunque todo apunta a que contienen productos tóxicos para la salud.
Los cigarrillos electrónicos representan un riesgo para la salud pública, ya que pueden significar:
o Una puerta de entrada al consumo de tabaco entre los jóvenes.
o Volver a normalizar el tabaquismo.
o Convertir a los exfumadores en consumidores de cigarrillos electrónicos, evitando la abstinencia completa y exponiendo su salud a un nuevo y desconocido tóxico.

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