lunes, 22 de abril de 2013

INFAC: NO HAY MEDICAMENTOS «PARA TODA LA VIDA»

Creo que a estas alturas de la película, pocos hay que duda de la necesidad de usar los fármacos con precaución. El principio de NO MALEFICENCIA, se está imponiendo, pero en muchas ocasiones es difícil llevarlo a la práctica.
Para ayudarnos a esto se ha publicado un número del INFAC en el que abordan dos temas importantes para el éxito de una estrategia de deprescripción:

– Cómo evitar las cascadas terapéuticas. 
– Estrategias para la retirada de fármacos. 



Estrategias de Prevención de cascadas terapéuticas:


  • Comenzar los tratamientos a dosis bajas y adaptarlas para disminuir el riesgo de efectos adversos.
  • Considerar la posibilidad de que cualquier síntoma nuevo sea causado por una reacción adversa, sobre todo si se ha iniciado o se ha modificado la dosis de un medicamento recientemente.
  • Preguntar a los pacientes si han experimentado algún síntoma nuevo, especialmente si se ha iniciado o se ha modificado la dosis de un medicamento recientemente.
  • Proporcionar a los pacientes información acerca de los posibles efectos adversos de los medicamentos y qué hacer si se producen.
  • La prescripción de un medicamento para contrarrestar una reacción adversa de otro medicamento sólo debe hacerse tras una cuidadosa evaluación y cuando los beneficios de continuar el tratamiento con el primer me- dicamento superan los riesgos de posibles reacciones adversas adicionales por el segundo medicamento. 
Estrategias de Desprescripción 


  • La prescripción debe adaptarse a la situación del paciente a lo largo de su vida. Una prescripción que en un momento dado se consideró útil y necesaria debe ser revisada, valorando su necesidad e idoneidad en el tiempo.
  • La aparición de reacciones adversas o cuando los objetivos del tratamiento cambian por las circunstancias del paciente; por ejemplo, por la situación de fragilidad o terminalidad.
  • La deprescripción debe realizarse de forma escalonada, de lo más prioritario a lo menos importante11.
  • La deprescripción puede tener tanto consecuencias positivas (mayor satisfacción del paciente, mejoras funcionales y de la calidad de vida, una reducción del riesgo de efectos adversos e interacciones y un coste menor para el paciente y para la comunidad) como negativas, en el caso de que no se realice apropiadamente (síndrome de retirada, efecto rebote, desenmascaramiento de interacciones o reaparición de síntomas).
  • Es necesario señalar que la deprescripción de muchos medicamentos requiere un seguimiento, independientemente de que se precise una retirada gradual o no. 



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