miércoles, 10 de abril de 2013

SOBREMEDICADOS

Tras la expectación generada por el programa de Jordi Évole, de la Sexta del pasado domingo, en las redes sociales han proliferado los comentarios y las opiniones.

Es cierto que la imagen de los médicos quedó francamente en entredicho tras el programa, porque en algún momento pareció que el problema era que los médicos eran mercenarios dispuestos a dejar comprar su bolígrafo al mejor postor.

No voy a negar que muchos en ocasiones pensamos que algo de esto ocurre, sobre todo en uno de los dos niveles asistenciales, pero también es justo decir que no sólo hay un actor en esta tragicomedia, sino que hay muchos más:


  • Las administraciones (europeas, españolas...), que aprueban la comercialización de fármacos que no aportan a los que ya existen, que tienen peor perfil de seguridad y que son más caros. Estas mismas administraciones que NO son capaces de retirar del mercado fármacos que han demostrado problemas de seguridad o ineficiencia.
  • Estas mismas administraciones, que por ausencia de fondos, no pueden ofrecer a sus profesionales actividades de formación de calidad, realizadas sin la colaboración de la industria.
  • La industria, que continuamente saca al mercado nuevos fármacos, costosos de investigar y que tienen que rentabilidad utilizando todos los medios a su servicio. 
  • Los pacientes, que en muchas ocasiones creen que el "buen médico" es el que les receta mucho y lo más "nuevo", mientras que el mal médico es el que retira fármacos con efectos secundarios, que prescribe el fármaco más eficiente y se resiste a prescribir fármacos con escasa evidencia o que no aportan nada a los ya existentes.
  • Y por supuesto, los médicos que prescriben el fármaco que le han presentado hoy en la visita, sin importarle los estudios que soportan sus indicaciones, que prescriben el fármaco más caro porque reciben a cambio prebendas, que hacen caso mismo a las evaluaciones de las agencias o a las notificaciones de seguridad de los órganos competentes.

Está claro que en este circo no hay buenos y malos, sino que todos tenemos nuestra parte de culpa, aunque tenemos que reflexionar si estamos en cada momento haciendo lo correcto para el paciente.

Yo, al menos, eso es lo que intento cada día.

2 comentarios:

  1. Interesante reflexión... Algunos puntos no me parecen adecuados del todo:
    Sanidad retira cualquier medicamento cuyos estudios contradigan la eficacia y seguridad con la que fue aprobado. Echa un ojo:
    http://mun.do/ZowCj9
    http://mun.do/XtPK2y

    Los pacientes no son tontos... si ud no deja que el banco invierta sus ahorros en un fondo de inversión sin que se lo expliquen antes, los pacientes también tienen derecho a conocer las opciones de sus tratamientos. Y si no, que se lo pregunten a los enfermos de Hepatitis C. Resulta que ahora hay tratamientos que ERRADICAN la enfermedad, la curan y, sin embargo, los médicos siguen prescribiendo interferon... Dígame ud. si eso se puede considerar siquiera como ético. La otra pregunta es ¿si ud. tuviera Hepatitis C, qué tratamiento escogería?

    Es cierto que hay fármacos de igual eficacia que son más caros a cambio de mejoras en su forma de tomarlo por ejemplo. Así, si uds los médicos prescriben a sus parejas, padres o amigos un tratamiento antibiótico de sólo tres días, ¿Porqué tengo yo que conformarme con el de 3 pastillas al día durante una semana?

    Estos son solo dos ejemplos de que no todo es blanco y negro con los tratamientos.

    Y, no se olvide, normalmente, no siempre, el último medicamento suele ser el mejor y, efectivamente, el más caro. Los fármacos de los años 80 tenían dianas terapéuticas mucho más "sucias" que los últimos, que son mucho más específicos. A cambio de, normalmente, más eficacia y mas seguridad, en ocasiones se paga un precio desorbitado, pero... el que algo quiere algo le cuesta.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por comentar. Evidentemente no todo es blanco o negro.
    Ahora bien: si el motivo de prescribir un antibiótico u otro es el parentesco del médico y no la sensibilidad de los patógenos a los distintos antibióticos es denunciable. Igual que prescribir un antibiótico solo autorizado para neumonía adquirida en la comunidad en una odontalgia.

    ResponderEliminar